Reparación laparoscópica de hernias inguinales y umbilicales: Información para el paciente
- Elisafat Arce Liévano
- 4 sept 2024
- 7 Min. de lectura
Una técnica innovadora con grandes ventajas
En el pasado… Cuando su cirujano recomendaba una operación para reparar una hernia inguinal, umbiilcal o en otra localización del cuerpo, quizás usted pensaba acerca de la experiencia de un familiar o amigo quien había tenido esta cirugía años atrás. Estas personas tenían una gran incisión y probablemente habían tenido mucho dolor después de la cirugía. Ellos estuvieron en el hospital por una semana y no regresaron a sus actividades normales alrededor de seis semanas. Usted puede estar preocupado por una experiencia similar. Quizás usted no puede darse el lujo de estar ausente de su trabajo, y está preocupado de no estar totalmente funcional en el hogar por un mes o más.
Hoy… Existe una técnica innovadora con grandes ventajas. La reparación laparoscópica de una hernia es de las cirugías más frecuentemente llevadas a cabo en Estados Unidos y México. Hoy, la mayoría de las cirugías de reparación de hernia son realizadas laparoscópicamente. El nombre médico de este procedimiento es plastia inguinal/ventral laparoscópica.
En lugar de una gran incisión de entre 10 y 15 cm, la operación requiere solamente tres pequeñas incisiones de 5mm (medio centímetro) en el abdomen.
El paciente usualmente tiene mínimo dolor postoperatorio.
El paciente usualmente experimenta una recuperación más rápida que los pacientes operados con la cirugía tradicional de hernia. La mayoría de los pacientes regresan a su hogar en un día y disfrutan un rápido retorno a las actividades normales.
¿QUÉ ES UNA HERNIA?
Una hernia ocurre cuando se debilitan las capas internas del músculo abdominal, a raíz de lo cual se produce un abultamiento o un desgarro. De un modo similar a una cámara que se mete a través de un neumático dañado, el revestimiento interno del abdomen atraviesa el área debilitada de la pared abdominal y forma un pequeño saco que se asemeja a un globo. Esto puede permitir que un asa intestinal o tejido abdominal se meta en dicho saco. La hernia puede ocasionar dolor severo y otros problemas potencialmente serios que pudieran hacer necesaria una cirugía de emergencia.
Tanto a hombres como a mujeres se les puede producir una hernia.
Es posible nacer con una hernia (congénita) o bien se puede desarrollar una con el paso del tiempo.
Una hernia no se mejora al pasar el tiempo ni desaparece por sí sola.

¿CÓMO SÉ SI TENGO UNA HERNIA?
Los lugares comunes donde puede aparecer una hernia son: la ingle (inguinales), el ombligo (umbilicales) y el sitio de una operación previa (incisionales).
Por lo general es fácil reconocer una hernia. Tal vez note un abultamiento debajo de la piel. Es posible que sienta dolor al levantar objetos pesados, al toser, al hacer fuerza cuando orina o mueve el vientre, o cuando permanece de pie o sentado durante períodos prolongados.
El dolor puede ser agudo e inmediato o bien un dolor sordo que empeora hacia el final del día.
Dolor severo y continuo, enrojecimiento y sensibilidad son señales de que la hernia puede estar atrapada o estrangulada. Dichos síntomas son motivo de preocupación e indican que debe comunicarse de inmediato con cirujano.

¿QUÉ ES LO QUE PRODUCE UNA HERNIA?
La pared del abdomen tiene áreas naturales de debilidad. Las hernias pueden desarrollarse en estas u otras áreas debido a un gran esfuerzo sobre la pared abdominal, al envejecimiento, una lesión, una incisión por alguna cirugía previa o una debilidad presente desde el nacimiento. Cualquiera puede desarrollar una hernia a cualquier edad. La mayoría de las hernias en niños son congénitas. En adultos, una debilidad natural o un esfuerzo al levantar objetos pesados, una tos persistente, dificultad para evacuar o para orinar pueden hacer que la pared abdominal se debilite o se separe.
¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS DE LA REPARACIÓN LAPAROSCÓPICA DE HERNIA?
La reparación laparoscópica de hernia es una técnica de reparación de desgarros en la pared abdominal (músculo) mediante el uso de incisiones pequeñas, telescopios y un parche (malla). Es posible que le permita un retorno más rápido al trabajo y a las actividades normales con una reducción del dolor en el caso de algunos pacientes.
¿ES USTED UN CANDIDATO PARA LA REPARACIÓN LAPAROSCÓPICA DE HERNIA?
Recién después de practicársele un examen a fondo podrá su cirujano determinar si la reparación laparoscópica de hernia le conviene a usted. El procedimiento quizá no sea el más indicado para algunos pacientes que se hayan sometido a una cirugía abdominal anterior o tienen alguna afección médica subyacente.
¿QUÉ PREPARACIÓN SE REQUIERE?
Por lo general, las operaciones de hernia se realizan en forma ambulatoria, por lo tanto es probable que vaya a casa el mismo día que se le hace la cirugía.
La preparación prequirúrgica incluye análisis de sangre, evaluación médica, radiografía de tórax y un electrocardiograma dependiendo de su edad y su condición médica.
Después de que su cirujano repase con usted los riesgos y los beneficios potenciales de la operación, será necesario que proporcione una autorización escrita a fin de que se le practique la cirugía.
Se le recomienda que se dé una ducha la noche anterior o la mañana de la cirugía.
Después de la medianoche de la noche antes de la operación, no debe comer ni beber nada, salvo las medicaciones que su cirujano le haya dicho que se le permiten tomar con un sorbo de agua la mañana de la cirugía.
Fármacos tales como aspirina, anticoagulantes, antiinflamatorios (medicamentos para la artritis) y vitamina E deben suspenderse en forma temporaria durante varios días y hasta una semana antes de la cirugía.
Deje de fumar y haga los arreglos necesarios para cualquier ayuda que pueda necesitar en su casa.
¿CÓMO SE REALIZA EL PROCEDIMIENTO?
Son pocas las alternativas de las que dispone un paciente que tiene hernia.
Rara vez se prescribe el uso de una trusa (faja para hernia) ya que por lo general resulta ineficaz.
La mayoría de las hernias requiere un procedimiento quirúrgico.
Los procedimientos quirúrgicos se realizan en una de dos formas.
El abordaje abierto se realiza desde el exterior a través de una incisión de 7 a 10 cm en la ingle o en el área de la hernia. La incisión se extenderá a través de la piel, la grasa subcutánea, y permitirá al cirujano llegar hasta el nivel del defecto. El cirujano quizá opte por usar un pedazo pequeño de malla quirúrgica a fin de corregir el defecto o el agujero. Esta técnica por lo general se realiza con anestesia local y sedación, sin embargo también puede realizarse con anestesia espinal o general.
La reparación laparoscópica de hernia. En este abordaje, se inserta a través de una cánula, un pequeño tubo hueco, un laparoscopio (un telescopio diminuto) conectado a una cámara especial que permite que el cirujano visualice la hernia y el tejido circundante en una pantalla de video.
Se insertan otras 2 cánulas que permiten que su cirujano trabaje “por dentro”. Por lo que en total se realizan tres pequeñas incisiones de 5mm (medio centímetro) cada una . La hernia se repara desde atrás de la pared abdominal. Se coloca sobre el defecto de la hernia una malla quirúrgica, la cual se fija con pequeñas grapas quirúrgicas. Esta operación suele hacerse con anestesia general u ocasionalmente con anestesia regional o espinal.
¿QUÉ OCURRE SI LA OPERACIÓN NO PUEDE REALIZARSE O COMPLETARSE POR VÍA LAPAROSCÓPICA?
En una pequeña cantidad de pacientes no se puede realizar el método laparoscópico. Entre los factores que pueden aumentar la posibilidad de optar por el procedimiento “abierto” o de convertir a dicho procedimiento se incluyen obesidad, una historia de cirugía abdominal anterior que produjo tejido cicatrizal denso, imposibilidad de visualizar órganos o problemas de sangrado durante la operación.
La decisión de realizar el procedimiento abierto se determina a criterio de su cirujano ya sea antes o durante la operación misma. Cuando el cirujano siente que es más seguro convertir el procedimiento laparoscópico en abierto, no se trata de una complicación, sino más bien de una decisión quirúrgica sensata. La decisión de convertir a un procedimiento abierto se fundamenta estrictamente en la seguridad del paciente.
¿QUÉ ES DE ESPERARSE DESPUÉS DE LA CIRUGÍA?
A continuación de la operación se le trasladará a la sala de recuperación donde se le vigilará durante una a dos horas hasta estar plenamente despierto.
En cuanto esté despierto y pueda caminar, se le enviará a su casa.
Con cualquier operación de hernia puede contar con la expectativa de tener algo de dolor mayormente durante las primeras veinticuatro a cuarenta y ocho horas.
Se le anima a que se levante y camine el día siguiente a la cirugía.
Con la reparación laparoscópica de hernia es probable que pueda retomar sus actividades normales al cabo de un lapso corto. Entre dichas actividades se incluyen: darse duchas, conducir su automóvil, subir escaleras, levantar cosas, trabajar y tener relaciones sexuales.
Al darlos de alta del hospital les agendo una cita de seguimiento en el consultorio al cumplirse las dos semanas siguientes a su operación.
¿CUÁLES COMPLICACIONES PUEDEN OCURRIR?
Cualquier operación puede presentar complicaciones. Las complicaciones principales de cualquier operación son sangrado e infección, que son poco frecuentes en el caso de la reparación laparoscópica de hernia.
Existe una leve posibilidad de riesgo de sufrir una lesión de vejiga urinaria, intestinos, vasos sanguíneos, nervios o conducto espermático que va al testículo.
Siempre que se le repare una hernia existe la posibilidad de que esta recurra ("vuelva a salir); sin embargo con la reparación laparoscópica de hernia y la colocación de una malla quirúrgica para fortaleces la zona la posibilidad de recurrencia es menor a 1%.
La posiblidad de complicaciones es muy baja; de hecho los riesgos quirúrgicos son menores que los riesgos de no tratar la afección.
CUÁNDO DEBE LLAMAR A SU MÉDICO
Asegúrese de llamar a su médico o cirujano si se le presenta alguno de los síntomas siguientes:
Fiebre por encima de 101ºF (39ºC) que no cede
Sangrado
Hinchazón abdominal o de la ingle que va en aumento
Dolor que no se alivia con sus medicaciones
Náusea o vómitos persistentes
Imposibilidad de orinar
Escalofríos
Tos persistente o falta de aliento
Drenaje purulento (pus) de cualquier incisión
Enrojecimiento alrededor de cualquiera de sus incisiones que se empeora o se agranda
Imposibilidad de comer o de beber líquidos
TOMADO DE:
SOCIETY OF AMERICAN GASTROINTESTINAL AND ENDOSCOPIC SURGEONS (SAGES)





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